miércoles, 1 de junio de 2011

Ejemplo de una Webquest para mis estudiantes.

Compara este video...


...con este otro.
¿Qué diferencias encontraste entre ambos?

«Media philosopher Marshall Mcluhan observed that "the Medium is the Message". That is, the form of media is what changes consciousness irrespective of the content of the media. Michael Wesch speculates that the accessibility of the internet both to add and receive content is leading to a massive paradigm shift in human thought and society. However…, the internet still follows the fundamental form of the written word and the motion picture: non-participatory reception of information. The exact interface or scripting language is irrelevant… The internet is essentially a series of Guttenberg presses and Edison kinestoscopes connected by telegraph wire. The accessibility of these devises to add content has only changed the scope of the content, not the basic form. Regardless of who made it, I'm still reading text and watching movies. A semi-global library is a remarkable achievement (Remember that the most people in the world still don't have net access). But the real achievement of the internet has been to SIMULATE participation. It has made non-participatory addition of responsive content more rapid… even instantaneous. E-mail or a chat room, for instance, has infinitely sped up communication across distances. But it is still not a fully sensory, participatory conversation, and we've had to find ways to compensate for that… : ) This trajectory will eventually lead to virtually reality… Increasingly sophisticated pseudo-sensory simulations of the full sensory, participatory reality of which we are a part. This is a movement towards making the non-participatory form imitate the participatory reality. We're trying to make the printed word imitate what we already experience every day. The natural interaction between us and the world.»

¿Cuál es la intensión de cada uno de estos videos?

Puedes utilizar el siguiente enlace: http://tradukka.com/
¿Para qué usas el internet? ¿Por qué?
¿Puedes determinar en qué se diferencia una sociedad de 
la INFORMACIÓN con una sociedad del CONOCIMIENTO?

Mi confrontación con la docencia

Un año y medio antes de egresar de la Universidad recibí la mayor carga significativa de lo que debía representar convertirse en profesor para un graduado. Curiosamente, esta experiencia no la recibí de mis maestros de carrera sino del Biol. Miguel Storch de Gracia y Ascencio, maestro adjunto de la Universidad Veracruzana con quien realicé mi Servicio Social en el área de la traducción de documentos técnicos.
Él me imprimió el sello docente el día en que le planté la problemática de una práctica a realizar en una asignatura relacionada con la elaboración de material didáctico. Después de haber recibido sus consejos me aseguró que desde ese momento sólo iba a tener la posibilidad de trabajar con tres diferentes tipos de alumnos: “Los que aprenden con el maestro; los que aprenden sin el maestro y los que aprenden a pesar del maestro
Cuando finalmente me inicié en este ejercicio docente me propuse tener siempre presente esta recomendación al momento de entrar en cada salón de clases, sin embargo, durante los dos primeros años de mi ejercicio me vi un tanto confundido por aquel repentino corte de mi cordón umbilical con la Universidad y por el nuevo escenario en el que debía poner en práctica todo lo aprendido en ella; la escasez de recursos, las evaluaciones mensuales, la entrega de documentación, y muchas otras más. En aquellos años la escuela ofrecía sus servicios en la casa del campesino ya que apenas se había fundado por lo que en ocasiones todos los profesores “dábamos clase” intentando gritar más que el de la asignatura del al lado que se encontraba en el mismo local dividido sólo por una mampara.
Aparte de iniciar mis infortunados conciertos de ópera en aquella sala —casi siempre con una interlocución diferente cada día— cometí uno de los errores más críticos como docente que se me puede señalar. Y es que en aquella competencia en la que se encontraba en juego el prestigio docente comencé a competir también en el área de la evaluación para llamar la atención de mis alumnos. Y así continué por más de un año sin darme cuenta que a cada momento esta situación se ponía más tensa —algunos alumnos presentaban desde dos y cuatro exámenes diferentes en un día durante el fin de semestre—. Al darme cuenta de que esta situación no me iba a lleva a ningún lugar y que cada vez invertía más horas en calificar exámenes que en preparar las clase del día, que no disfrutaba de mi trabajo, y encima de todo los resultados no se percibían como satisfactorios, frené en plena competencia e intenté reivindicarme en esta práctica para la que creí estar hecho.
En aquel tiempo, sin los recursos tecnológicos con los que se cuenta en la actualidad y con los escasos libros sobre didáctica a los que tenía acceso, a pocos escuchaba hablar de lo que hoy se conoce como evaluación formativa, del constructivismo, y en general de todas aquellas teorías educativas que siempre han estado vigentes y de las que muchos de nosotros tenemos conocimiento en la actualidad y que casi ninguno demostraba dentro del aula en aquellos tiempos. Así que, me vino a la memoria el trabajo de la maestra Clarita y el maestro Ernesto, dos queridos maestros de mi escuela primaria que sin proponérselo resultaron ser más constructivistas que algunos que se dicen especialistas en esta área.
Así fue como describí por medio del E-mail, una de mis experiencias al compañero Juan Miguel[1] en relación con el diseño de una actividad —resolver el cubo “Rubick”— para la materia de Taller de Lectura y Redacción derivado de la experiencia docente que tuve en la materia de Dibujo Técnico, aplicada al concepto de evaluación; y de los sorpresivos resultados que obtuve. Esta actividad representó para mí un parte-aguas en esta profesión, a partir de ella vinieron otros ejercicios más, como el trabajo colaborativo, el diseño de material didáctico, etc.
En medio de todo este asunto lo que más me preocupa es haberme dejado llevar por un absurdo y en consecuencia haber elevado el grado dificultad a mis alumnos, llegando al extremo de evaluar con “décimas de punto”… el conocimiento de mis alumnos sobre la materia de Lengua Adicional al Español. En la actualidad asigno diferentes porcentajes a diferentes rasgos de participación para emitir una evaluación: 20% al concepto de TAREAS que incluye investigaciones, resolución de problemas (aula/casa), resúmenes, etc.; 10% a la PARTICIPACIÓN (individual/grupo); 20% a las PRÁCTICAS, actividades con aplicación de conocimientos teóricos; 10% a TESTS (individuales/grupales) derivados del diseño de actividades diarias; 10% a OTROS como el portafolios de aprendizaje, resolución de ejercicios de la antología, exposición de temas, etc.; y 30% al EXAMEN FINAL, pudiendo ser oral o escrito. Sin embargo, estos porcentajes pueden variar dependiendo de las características propias de cada una de las asignaturas del plan del estudios; el tipo de alumnos con los que se trabaja; los tiempos dedicados a éstas para cubrir la totalidad de contenidos durante el semestre; la modalidad educativa en la que se ofrecen; y los estilos de cada uno de los docentes que se encargan de ponerlos en práctica dentro y fuera del aula.
Finalmente, cuando se refiere al concepto de evaluación de una forma tan superficial como la expuesta en este trabajo se corre el riesgo de dejar muchas ideas en el tintero. Cuánta experiencia docente y teorías educativas se han generado en torno a este tema. De manera muy especial quisiera reconocer el esfuerzo de muchos de mis compañeros docentes por sus comentarios vertidos en el foro de esta especialidad; y al mismo tiempo, hacer un sencillo homenaje a todos mis maestros de quienes he aprendido un poco de lo mucho que se han esforzado por enseñarme. Y por supuesto, mi agradecimiento a todos los estudiantes de Bachillerato sin quienes esta práctica educativa nunca se  hubiera podido llevar a cabo.

Es justo aquí en donde cabe una reflexión de Paul Davis, maestro de la especialidad en la Universidad Veracruzana, en relación con el título de este trabajo. Él refería que los desaciertos docentes van a seguir formando parte de la práctica docente de muchos de nosotros, noveles o experimentados; y que éstos seguirán complicado nuestra labor educativa mientras «no nos demos cuenta» que están obstaculizando nuestro ejercicio docente; mientras la reflexión sobre nuestro trabajo no forme parte de un  ejercicio cotidiano


[1] Juan Miguel Gómez Coyt amcd066724@g.upn.mx. Ver anexo.

Los saberes de mis estudiantes

Estrategia para favorecer los procesos académicos en el aula.
Desde hace cuatro años he intentado introducir a mis estudiantes en el uso de las TICs y del internet tratando de contribuir, en cierta forma, con los propósitos que se persiguen en esta materia considerada dentro de su plan de estudios en el bachillerato tecnológico.
El uso del correo electrónico fue una de las primeras oportunidades que tuve de interactuar con mis estudiantes a través del uso de las TICs; sin embargo, muy pocos estudiantes establecieron comunicación conmigo por este medio para solicitarme apoyo y nunca establecieron comunicación entre ellos, lo anterior sin considerar que buena parte de ellos ―si es que contaban con una dirección electrónica― en el menor de los casos, no la utilizaban para comunicarse a través de ellas sino para acceder al “Messenger”.
Con base en lo anterior me propuse generar una cuenta de correo electrónica comunitaria estudiantesaeta@hotmail.com a la que todos se encontraban obligados a acceder para comunicarse con otra cuenta comunitaria de los maestros uncadersaeta@hotmail.com.   Los recursos en video y documentos escritos de diversos tipos muy pocas veces fueron aprovechados ya que la mayoría encontraba más atractivo el uso del “chat” en comparación con estos recursos. Finalmente, los abandoné porque comenzaron a participar otras personas conocidas de mis estudiantes a quienes ellos les habían dado estas direcciones electrónicas. Además, los intereses de estos “invitados” eran muy diferentes a los fines para los cuales se habían generado estos recursos.
Desde el inicio de este semestre comencé a apoyar a mis estudiantes con el uso de un blog (http://asesoriainglesuncader.blogspot.com). Mediante este recurso he intentado diseñar actividades auténticas para ellos; en las que se incluyan, a su vez, recursos actualizados; intentando generar la interacción temática del día dentro del mismo, o bien, que este funja como disparador de su interés por mi materia en el aula; sin embargo, resulta difícil convencerlos de participar en o a partir de este recurso y he tenido que ofrecer la alternativa de mi dirección electrónica para los comentarios de las actividades mediante las que les ofrezco la asesoría a distancia. La preferencia que continúan teniendo aún por el “Facebook” sigue siendo notoria en comparación con la versatilidad que ofrecen otros recursos como el “Twitter” que a futuro yo considero con mucho potencial en el plano educativo por la portabilidad de comunicación que éste ofrece.
Tengo mucho trabajo que hacer para mis estudiantes y me gustaría diseñar otro blog en “Wordpress”, que según algunos compañeros, presenta un enfoque más seguro, y se vincula más con actividades del área cultural y educativa que “Blogspot”. Me resisto a utilizar “Facebook” y voy a intentar otras alternativas antes entrar en esta red social. Por otra parte, estoy convencido de que en el momento en que más docentes invitemos a nuestros estudiantes a participar de manera integral en este proyecto tecnológico los resultados serán mejores de lo que hemos podido obtener hasta ahora.